En defensa de la Publicidad

Desde hace muchos años, y desde sectores muy distintos, se ha considerado a la Publicidad el gran mal de los medios de comunicación, incluso una de los grandes lacras de nuestro tiempo. Desde voces muy distintas, aunque casi siempre vinculadas a los grupos anticapitalistas, o por lo menos contrarios al libre mercad,o y a otros apóstoles del Apocalipsis, hemos oído que la publicidad genera una sociedad al borde del abismo del consumismo, ansiedad y frustración entre los que no pueden alcanzar el paraíso sugerido por sus anuncios, y sobre todo, y este es el punto donde me voy a detener, provoca irremisiblemente falta de independencia en los Medios.

La publicidad no tiene porqué suponer una mordaza para la libertad de expresión o un enemigo de la objetividad de los medios, sino que gracias a ella puede existir una mayor pluralidad de fuentes informativas y, a veces, hasta medios libres e independientes. La inversión publicitaria y la iniciativa arriesgada de no pocos empresarios ha permitido, hoy día, vivir un esplendor sin parangón en la historia de todo tipo de medios off-line y on-line.

Desde la multitud de canales temáticos hasta la prensa gratuita, pasando por la infinidad de medios on line, permiten a la sociedad no sólo encontrar canales informativos para todos los públicos, sino que incluso permiten encontrar medios de comunicación muy rentables de muy distinta ideología política. A los anunciantes no les importa, o no les debería importar la línea editorial de los medios, los anunciantes lo que quieren es VENDER. Ya sé que muchos podrán decir que esto es idílico y que el empresario invertirá en los medios afines, pero esto no es cierto en la mayoría de los casos ya que suele primar la rentabilidad comercial que la ideología del medio. La dependencia de la publicidad por parte de los medios es más peligrosa cuando es ejercida por el poder político,  de ahí el riesgo de un gran peso de la publicidad institucional , pero la inmensa mayoría buscan rentabilidad legitima a sus campañas. Además, si no invirtieran en uno u otro medio en virtud de su supuesta ideología, estarían legitimados para hacerlo ya que para ello son dueños y señores de su presupuesto de marketing, al igual que el ciudadano puede comprar lo que le venga en gana.

Lamentablemente la sociedad no ve a la publicidad con el reconocimiento que debería verla como sector económico en sí mismo y como dinamizador de la economía en general. Muchas veces los propios periodistas ven al departamento comercial como un enemigo de su independencia. Por ello, y desde aquí, rompo una lanza por las empresas que creen en la publicidad, por los directores de marketing que confían en la eficacia de los medios y también por todos los profesionales de la publicidad que día a día hacen que los medios lleguen a la calle, a nuestros kioskos y a nuestras pantallas.

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About the Author

Víctor Núñez Fernández
Víctor Núñez Fernández
Director General de SchoolMarket, agencia especializada en Marketing Educativo y profesor en el grado de Periodismo en la Universidad a Distancia de Madrid (UDIMA).

2 Comments on "En defensa de la Publicidad"

  1. Amigo… lamentablemente es así, los anunciantes coercionan la libertad de prensa en base a 10 segundos de comercial de una marca.
    Cuando paso, en mi país, lo de Mc Donnalds que un chico se intoxico y posteriormente murio por una habburguesa de pollo mal cocida salieron programas “periodísticos” cuyos conductores salian en cámara comiendo hamburguesas de la marca del payaso alabando sus bondades y repitiendo que era imposible que el chico haya muerto como consecuencia de comer una hamburguesa…. cuando hay intereses de por medio es muy dificil informar.

  2. Víctor Núñez | 06/07/07 en 12:30 | Responder

    Creo que es cuestión de madurez y responsabilidad de los medios el no hacer cosas como las que me cuentas de tu país. Evidentemente, el sistema no es perfecto, pero creo que es el menos malo. Hoy por hoy, los grandes medios no se venden por una campaña de publicidad. De hecho en España, ocurrió con Telefónica y El Mundo y al final el periódico se llevo el gato al agua. McDonnalds es continuamente puesto en solfa por parte de la mayoría de medios y directamente les tachan de comida basura y ellos siguen haciendo sus anuncios.

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